
LOS PINGÜINOS IRRUMPEN EN MEDIO DE LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL

Nadie tiene el futuro asegurado menos en política.
Si la clase política se estaba acostumbrando a andar suelta por ahí sin sobresaltos, haciendo de las suyas, no contaba con la rebeldía juvenil propia de los secundarios. Como ha ocurrido en otras ocasiones en el pasado, los secundarios son impredecibles y se han acostumbrado en irrumpir en el momento menos oportuno para la «paz social» impuesta desde arriba. Las tomas de los establecimientos educacionales y las protestas por la mala calidad de la infraestructura, entre otras cosas, de dichos liceos fue respondida a punta de gases lacrimógenos y apaleos contra los secundarios. Aquí, ante la autoridad, no cabe el respeto a los derechos fundamentales de los menores de edad ni los tratados internacionales que aseguran el derecho a la protesta social, a la disidencia y a la rebelión.
Son cientos o miles los videos que están alojados en youtube o en las redes sociales que muestran el terrorismo policial que se viene aplicando contra los secundarios cada vez que estos se manifiestan desde aquellos años del 2006 o quizás antes. Viendo imágenes del mismo terrorismo policial aplicado durante la dictadura militar-burguesa de Pinochet resultan imágenes similares aun cuando ahi estábamos en dictadura y hoy supuestamente en democracia. La brutalidad y el ensañamiento es el mismo.
Lo cierto es que las políticas educacionales del gobierno han sido, como ha sido en todas las áreas, políticas de continuidad de los gobiernos anteriores, es decir, siguen la misma lógica mercantil y consolidan la educación capitalista de dominación. Cataldo no ha marcado en nada la diferencia de su gestión por ser militante del Partido Comunista y la verdad es que no podría ser de otra forma ya que ni Cataldo ni su partido son realmente comunistas sino neoliberales y socialdemócratas o como dice su candidata son ahora de centro-izquierda. En definitiva, la rebelión de los secundarios se justifica.

En tal sentido, el contexto que el poder responda desde la represión como su única arma y respuesta, es que los colectivos deben responder desde la movilización y denuncia levantando un poderoso movimiento anti represivo desde el estado contra el pueblo pero también que desactiva toda la maquinaria represiva al interior de los colegios. Si resulta urgente la derogación de la Ley Anti Terrorista, y demás legislaciones terroristas-policiales, también resulta urgente derogar al Ley Aula Segura que es la arma predilecta de los directores de los establecimientos y de los consejos de profesores cada vez que quieren «limpiar» el ambiente y normar a los educandos.
Si bien los colegios son los espacios esenciales donde se reproduce el sistema de explotación capitalista y su ideología dominante, acción en la cual le cabe a los profesores ser los primeros en su perpetuación, estos no se pueden convertir en espacios similares a cárceles o campos de concentración donde los alumnos sean vistos como meros receptáculos de contenidos, muchas veces, inservibles. No se requiere formar autómatas ni menos mano de obra barata sin pensamiento propio. El rol de la educación en teoría debería tener un rol de liberación tanto de las potencialidades como de la crítica social y no de la repetición mecánica o el disciplinamiento inconsciente. Pero esa perspectiva liberadora choca fuertemente con el rol que le ha impuesto desde el estado la clase dominante que no quiere escuchar sobre liberaciones ni menos de desarrollar pensamiento crítico-reflexivo y que ese pensamiento se transforme en movimiento y acción concretos. Un curso callado, inexpresivo, sin conducta humana es lo que buscan y por eso mismo cuando hay estudiantes que se escapan de la norma y se deciden a enfrentar a quienes detentan el poder, sin miedos, estos son reprimido con violencia porque su ejemplo es un ejemplo subversivo para quienes aún no despiertan. La subversión se combate con políticas contrainsurgentes y eso es la Ley Aula Segura.
Desde redes sociales y medios alternativos entre ellos Plaza Dignidad.
Desde la prensa burguesa
Ministro Cataldo autoriza la instalación de pórticos / detectores de metales en colegio. El Paco Rojo arremete contra los secundarios.
Hace un año Boric dijo….

¿Por qué no encontramos al Colegio de Profesores a la cabeza de las manifestaciones a favor de la educación pública? ¿Por qué son siempre los secundarios los que ponen en primer plano la defensa de la educación pública?
Como pueden ver en el afiche, el Colegio de Profesores, aparte de ser una entidad nacida en dictadura y burocratizada, es también un ente que depende de los gobiernos de turno, es un apéndice. Carece de toda independencia de clase, de autonomía social. Es una sucursal del gobierno. Por eso su silencio es cómplice.

