
¡UNIR A LOS REVOLUCIONARIOS! ¡AVANZAR AL INTERIOR DEL PUEBLO!

A lo largo de toda nuestra historia, «republicana» como les gusta decir a los historiadores en general, 207 años, solamente 3 años han sido gobernada por fuerzas populares y que intentaron representar los intereses de los explotados. El gobierno de la Unidad Popular, Salvador Allende y la Vía Pacífica al Socialismo constituye una excepción que tuvo como aprendizaje dramática la imposibilidad de llegar al socialismo desde dentro de los márgenes de la sociedad e institucionalidad capitalista-burguesa. Los 204 años de vida «republicana», restantes, hemos sido gobernados por las fuerzas reaccionarias, oligárquicas, burguesas, fascistas que han plagado nuestra historia de matanzas, masacres y genocidio siendo el último perpetrado bajo el gobierno de Sebastian Piñera conocido como Estallido Social, 2019, y cuyos crímenes, al igual que todas las matanzas, masacres y genocidio anteriores, han quedado impunes mediante pactos entre todas las facciones burguesas de las cuales también forman parte las fuerzas progresistas o reformistas. los sectores oportunistas y vacilantes.
A lo largo de nuestra historia han ocurrido dos grandes genocidios. El primero, aquel perpetrado tanto por las fuerzas colonialistas españolas, y también por el Estado chileno, contra los pueblos originarios, en especial contra el Pueblo-Nación Mapuche y aquel perpetrado por la Dictadura Militar-Burguesa, 1973-1990. El golpe de estado y la imposición de la dictadura militar-burguesa, como el terrorismo de estado y los crímenes contra la humanidad bajo la Doctrina de Seguridad Nacional, llevó a algunos a desarrollar un autocrítica en cuanto a no haber considerado la teoría y formación militar dentro de su construcción partidaria a lo cual llamaron «Vacío Histórico» (Partido Comunista). La verdad sea dicha y es que el único vacío histórico que permite comprender los sucesos y desenlace de la Unidad Popular es la ineficacia de la Vía Chilena al Socialismo pero sobre todo, y debido a lo anterior, la inexistencia de una Estrategia Revolucionaria de Poder y la inexistencia también de un Partido Revolucionario que lleve a cabo la lucha frontal contra el sistema capitalista de explotación. Esto lleva a la vez a la inexistencia de un real y efectivo Proyecto Revolucionario, a comprender y definir la Revolución en Chile como parte de la revolución proletaria mundial. Ese es en realidad el vacío histórico. Pero, también, el golpe de estado y la dictadura militar-burguesa llevó a otros a renegar de sus raices obreras, del contenido popular y marxista de los partidos que la lucha de clases vio nacer. La Renovación Socialista fue la adopción de la socialdemocracia en reemplazo del marxismo. Fue una de las más grandes traiciones al movimiento obrero de antaño y proceso al cual no sólo fueron parte los socialistas sino también sectores que alguna vez se definieron como revolucionarios y que bregaron por la toma del poder. Ahora al igual que Kautsky, todos renegados y parte de los sectores pro capitalistas. Es hoy lo que se conocer como progresismo.

A lo largo de la historia de nuestra clase y pueblo han habido un sin fin de esfuerzos heroicos por dar forma a una concepción revolucionaria que nos lleve a la emancipación de nuestra clase explotada y a la liberación de nuestros pueblos sin embargo esos esfuerzos heroicos han quedado a medio camino por sus mismos errores y limitaciones pero también por el poder de las fuerzas enemigas donde también encontramos, en esas fuerzas enemigas antirevolucionarias, a los partidos reformistas y revisionistas, hoy progresistas, a los oportunistas y vacilantes, que han jugado un papel nefasto al interior de la clase y del pueblo, cual es, confundirlos y convencerlos que es posible convertir el capitalismo salvaje en un capitalismo con rostro humano y que mediante las reformas es posible llegar al socialismo. Han sido estos sectores traidores quienes han reducido el socialismo, el comunismo y la revolución a una simple crítica moral del capitalismo y lo han teñido de algo parecido a una «bondad franciscana». Nada de eso la revolución y el socialismo son cosa seria y no permite la humanización del capitalismo ni la romantización de la revolución. ¡Basta de caricaturas!

Hoy nos enfrentamos a la ofensiva más grande por parte de las todas las fuerzas imperialistas por dibujar el nuevo rostro y fronteras del Nuevo Orden Imperialista. Los Estados Unidos, «la Roma Imperial de nuestros días» (Miguel Enríquez) se resiste a perder su hegemonía frente a otras fuerzas imperialistas que se la disputan. Si bien es cierto, el mundo ha estado siempre en guerra el carácter de las que vienen son cada vez más alarmantes por el tipo de armas de destrucción masiva que es posible a ser utilizadas como por ejemplo la Bomba Atómica entre otras tanto o más letales. La humanidad y todas las formas de vida están en peligro y ante la guerra imperialista sólo cabe dotar la lucha por la paz de un contenido revolucionario donde a los pueblos oprimidos del mundo no le cabe otra alternativa que la generación de las fuerzas revolucionarias necesarias que sean capaces de desarrollar la guerra revolucionaria en función de salvar la humanidad, todas las formas de vidas e instaurar una sociedad sin clases y sin patrones. En esa lucha está inserto también la clase explotada, los pueblos oprimidos de Chile y el Wallmapu. Pero para eso debemos responde la pregunta central de la cual se derivan todas las demás: ¿Qué revolución y estrategia necesitamos para liberarnos en esta comarca llamada Chile?
Hoy, los revolucionarios nos encontramos dispersos y fragmentados en pequeños colectivos diseminados a lo largo y ancho de Chile. Esta dispersión y fragmentación en nada sirve a los intereses de clase explotada y a nuestros pueblos oprimidos sólo sirve a los intereses de la clase parasitaria, ociosa y explotadora de siempre: la clase dominante. Por más que demos todas las luchas parciales y sectoriales, por más que seamos capaces de conquistar algunos derechos y mediante la lucha reivindicativa se logre avanzar en la mejora ínfima de nuestras condiciones de vida, eso será limitado y no servirá para nuestra propia liberación y emancipación por cuanto los miserables y explotados no hemos avanzado ni alcanzado la toma del poder y la destrucción del Estado burgués-capitalista ni menos habremos avanzado en derrotar al imperialismo, vale decir, no habremos realizado nuestra revolución.

Hoy es el momento de avanzar en la comprensión de la revolución que se requiere, de comprender nuestra historia y nuestra lucha, de ser capaces de subvertir el pasado y volcarlo al presente como una fuerza revolucionaria que clama ser escuchada y reivindicada.
Hoy es necesario que aquellos pequeños colectivos se reconozcan entre sí, que sepan que no son los únicos que piensan, sueñan y luchan con la toma del poder y la revolución, que somos muchos y que tenemos el deber de reencontrarnos, unirlos, unificarnos y dar forma al Partido Revolucionario de Nuevo Tipo y que sea este capaz de elaborar aquella Estrategia Revolucionaria de Poder que nos lleve a la victoria final.
Esta es la labor de nuestra página LA REBELIÓN SE JUSTIFICA.
¡Unir a los Revolucionarios! ¡Avanzar al Interior del Pueblo! Este en nuestro aporte. Este es un espacio para la confluencia, la convergencia, para la unidad de los revolucionarios y es una herramienta revolucionaria desde la virtualidad para avanzar desde el interior del pueblo y de nuestra clase.
La historia no se ha terminado sino que recién comienza. La última palabra no se ha dicho, la diremos nosotros. Ellos no pasarán. ¡Nosotros pasaremos!.
¡UNIR A LOS REVOLUCIONARIOS! ¡AVANZAR AL INTERIOR DEL PUEBLO!
CUANDO EL SISTEMA Y LA LEY SE HACEN TIRANÍA: ¡LA REBELIÓN SE JUSTIFICA!
Junio, Santiago, 2025


