
COMANDANTE RAMIRO. LA RESISTENCIA DE UN REVOLUCIONARIO. LA VENGANZA DE LA OLIGARQUÍA.
La clase dominante, la oligarquía y todas sus facciones no perdona jamás la rebeldía y el alzamiento de quienes las ejercen ni menos a quienes apuntan sus fusiles contra ellos. Para ello han desarrollado la prisión política, el Derecho Penal del Enemigo y regímenes carcelarios inhumanos que apuntan al agotamiento, rendición y aniquilamiento del prisionero revolucionario.
Son muchos los casos donde podemos ver el ensañamiento del poder burgués-capitalista contra los alzados, sublevados, subversivos e insurrectos. Los revolucionarios alemanes de las RAF, los comunistas revolucionarios en España, los compañeros de la ETA, de IRA. Los revolucionarios italianos, los miles de compañeros y compañeras kurdas, turcos, palestinos que viven en carne propia la venganza de los fascistas. Los prisioneros de la Guerra Interna o mejor dicho de la Guerra Popular en Perú. Los comunistas revolucionarios de la India y Filipinas. Las hermanas Carmen y Laura Villalba en Paraguay, los hermanos-compañeros Guevaristas en Ecuador. Los revolucionarios mexicanos de toda militancia que aun levantan en alto la consigna de Tierra y Libertad juntos con Socialismo y Revolución. Los hermanos mapuche, anarquistas y quienes se lanzaron a la conquista de las justas demandas durante el estallido social (2019) en Chile. Son miles alrededor del mundo que resisten con la frente en alto, con la dignidad y las convicciones intactas.
En Chile, Mauricio Hernández Norambuena, Comandante Ramiro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez – FPMR, es uno de aquellos, de esa familia que aun resiste a morir que es la legión de revolucionarios alrededor del mundo.
Ramiro es uno de los presos revolucionarios que purga la venganza de la oligarquía, y de sus facciones, y la traición que mediante el silencio guardan aquellos que se presentan como «izquierda» desde el poder pero que no lo reconocen como lo que es: un preso político revolucionario, un combatiente internacionalista.
La sentencia contra Ramiro no es por aquello que el derecho burgués considera «delito» sino por su alzamiento en su calidad de Rodriguista, de Revolucionario como de Comandante. La participación destacada de Ramiro en la mayoría de las acciones centrales del FPMR y su vocación internacionalista le granjeó el odio del poder tanto de los fascistas como de los renegados convertidos en socialdemócratas o progresistas.
El sometimiento de un régimen de aislamiento perpetuo, prolongado, la negación de los más mínimos derechos de una persona privada de libertad, el no reconocimiento de su calidad de preso político (revolucionario), la negación del conflicto armado contexto en el cual se llevaron a cabo la mayoría de las acciones armadas en la cual Ramiro tomó parte, la prolongación de la dictadura militar-burguesa de Pinochet hasta nuestros días, la perpetuación de un «Pinochetismo sin Pinochet», la prolongación de la dictadura en su versión de democracia de seguridad nacional, de contrainsurgencia hace que esas sentencias no tengan más que la validez que le otorga la misma clase dominante y sus órganos de opresión y explotación.
El intento permanente de aniquilamiento de Ramiro ha llegado hasta la negación de la atención médica, vale decir, es el mismo Estado burgués el que incumple los mismos deberes que sus teóricos han establecido y que han aprobado las instituciones que la clase dominante se ha otorgado.
Como sucede con todos los presos políticos, y con los más de 130 presos políticos que hay en Chile, las organizaciones populares y revolucionarias, deben incluir en sus plataformas de luchas, en sus programas la exigencia de la libertad de los presos políticos. Cada uno de ellos y de ellas son parte de la clase trabajadora y del Pueblo-Nación Mapuche. Luchan por una sociedad sin patrones y sin colonialismo, sin sometimiento ni opresión. Debemos luchar por sus vidas y libertad, por el respeto de sus culturas.
Llamamos a redoblar la lucha por la defensa de la vida de Ramiro. A realizar todos los esfuerzos para que se logre su libertad definitiva.
¡LIBERTAD PARA RAMIRO! ¡LIBERTAD PARA TODXS LXS PRESXS POLÍTICXS!

