
MANIFIESTO POR VIDA Y LA LIBERTAD DE LOS PRESOS POLÍTICOS, CONTRA LA REPRESIÓN Y EL TERRORISMO DE ESTADO.
MANIFIESTO POR LA LIBERTAD DE LOS PRESOS POLÍTICOS,
CONTRA LA REPRESIÓN Y EL TERRORISMO DE ESTADO.


“Cuando la lucha es a muerte; el fiel resiste, el indeciso renuncia, el cobarde traiciona, el burgués desespera y el héroe combate”
“He vivido por la alegría. Por la alegría he ido al combate y por la alegría muero. que la tristeza no sea nunca unida a mi nombre”.
Julius Fucik,
Preso Político Checoslovaco, Prisión Pankrác, Celda 267,Asesinado por el nazismo.

Introducción Necesaria
En el momento de redacción del presente Manifiesto el gobierno de Boric estaba en pleno desarrollo y aun concitaba este entusiasmo y esperanza que siempre tiene un gobierno progresista al inicio. Prontamente, las masas abrieron los ojos y se dieron cuenta que el gobierno del Frente Amplio, PArtido Comunista y los anquilosados partidos de la ex Concertación venían a dar más de lo mismo, vale de decir, defender sus intereses de clase e incrementar la represión como su carácter contrainsurgente. Las casi 6o leyes represivas promulgadas por Boric en complicidad con la derecha fascista, la creación del nuevo Ministerio de Seguridad Pública y la nueva Ley AntiTerrorista junto con la militarización del Wallmapu el permanente Estado de Excepción en territorio mapuche nos indican su carácter de clase y fraude.
Fue el carácter reaccionario del gobierno de Boric lo que ha permitido que la derecha fascista en su versión más extrema haya triunfado en las elecciones presidenciales con un 60% de los votos, aproximadamente. Ha sido su carácter de clase mediante la aprobación de la Ley Naim-Retamal lo que ha permitido que el carnicero Claudio Crespo, autor de haber dejado ciego al ahora diputado Gustavo Gatica durante el estallido social. Así, el progresismo se ha develado como la otra cara del fascismo, la cara amable de la clase dominante que frena la revolución social y confunde a las masas al tiempo que las reprime.
El gobierno del fascista Kast dará oportunidades para nuevos combates, nuevas movilizaciones y aprendizajes. Serán el pueblo y la clase trabajadora las que tendrán que ver como resisten y como se organizan como también aprender del estallido social en cuanto a valorar el ejercicio legítimo de la violencia popular como única herramienta efectiva para que las demandas más sentidas e inmediatas como la construcción de una nueva sociedad se han sentir y se puedan escuchar con claridad como a la vez conquistarlas.

Serán nuevos presos políticos quienes poblarán las mazmorras y los centros de tortura. Serán nuevos hijos del pueblo quienes serán asesinados por los esbirros de siempre. Pero serremos nostros, los mayoritarios los que nuevamente abriremos nuevos espacios de convergencia y combate, quienes, por último, seremos los más quienes abriremos las grandes Alamedas por donde pase el hombre libre avanzando con todas las fuerzas de la historia y levantando la dignidad tan alta como la Cordillera de los Andes.


Los Pueblos Pobres del Mundo, del cual forman parte los pueblos de esta comarca llamada Chile por obra y gracia de las fuerzas militares invasoras y antes Wallmapu, padecemos el mal de todos los males. Somos dueños de enormes proporciones de territorios que albergan infinitos recursos naturales, marítimos, mineros y todo tipo de riquezas. Estas riquezas han sido siempre el incentivo para que las fuerzas militares genocidas, las potencias imperiales, colonialistas, imperialistas y neocoloniales vean en estos territorios un botin de guerra y una oportunidad para incrementar sus enormes recursos económicos y desarrollar la bestialidad que entraña el capitalismo, su falsa democracia burguesa junto y a su falso Estado de Derecho junto a su separación de poderes.
Tempranamente junto al genocidio, la tortura, el terrorismo y el más profundo desprecio por la vida humana, y por todas las formas de vida, los invasores no sólo usurparon nuestros territorios, diezmaron nuestros pueblos, contaminaron todo lo existente sino que también acometieron el asesinato cultural, el etnocidio, e impusieron su noción de mundo y sociedad. Las peores atrocidades fueron cometidos contra millones de seres humanos tanto en nuestra Abya Yala como en África, Asia y Oceanía. Fueron millones que sufrieron la prisión política y que fueron brutalmente interrogados y torturados en los perversos y brutales Tribunales de la Inquisición donde la Iglesia Católica, la fuerza espiritual de los invasores asesinos, se terminó de manchar sus manos y evangelio con sangre indefensa aunque digna y rebelde. La prisión política se instaló desde el inicio de nuestras resistencias como una de las herramientas predilectas. La resistencia ancestral fue la fuente y motivo de que aún estemos presentes y que aun ellos no pueden reclamarse victorioso. La última palabra no ha sido dicha. La historia está a nuestro favor. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

La acumulación del capital por parte de las minorías ociosas y parasitarias de siempre formó no sólo al Estado opresor sino a su clase dominante que desde entonces hasta nuestros días viene saqueando nuestras riquezas y territorios, imponiendo un extractivismo mortal como explotando y expoliando a quienes que con su trabajo producen y generan las riquezas y echan a andar las ruedas de la historia. Los mayores avances de la historia de la humanidad la han realizado los explotados de siempre de mano de los rebeldes y revolucionarios que supieron crear nuevos mundos y nuevos paradigmas.
La lucha entre los pueblos oprimidos y los opresores, la lucha entre los explotados y los explotadores, la porfiada lucha de clases no sólo generó las contradicciones propias a lo largo de la historia sino situó a la violencia como partera de las sociedades donde los oprimidos y explotados no tienen nada que perder, salvo sus cadenas, sino un mundo que conquistar. La lucha de nuestros pueblos y proletariado es una lucha a muerte por su emancipación y liberación.
Las burguesías, que nada tienen de patriotas ni de nacionalistas, han estado siempre sometidas, por voluntad y opción, ante los intereses de los imperialistas de turno. Así como el capital y las burguesías no tienen frontera, se sienten cómodos debajo de las alas del águila imperial que surca nuestros cielos. Cual Yanaconas le entregaron a las fuerzas imperiales de turno las llaves de nuestros reinos, de nuestras tierras. Se impuso la miseria, la pobreza, la muerte por enfermedades curables, la ignorancia y la incultura, la exclusión de los beneficios del “progreso” capitalista. Se impuso el supremacismo en su versión religiosa, racista, patriarcal, oligárquico, fascista. Dicho supremacismo ha justificado todas los crímenes, matanzas y masacres a lo largo de la historia hasta nuestros días. Ha elevado a una condición “divina” la propiedad privada sobre los medios de producción, la propiedad privada de la burguesía, de la oligarquía y del capitalismo imperialista. El lujo y el bienestar en el cual viven se construye sobre la miseria y la pobreza de las grandes mayorías. La democracia burguesa se define como el sistema político donde el 1% de los ricos manda al 99% de los explotados. Donde el poder de decisión y del ejercicio pleno del poder la posee ese 1% “omnipotente”, “omnipresente” y “omnisciente”. Es ese 1% extremadamente enriquecido el que ha torturado, asesinado, saqueado y el que ha construido los centros de exterminio, las cárceles, donde ha encerrado a los hijos de los pueblos y a sus mejores hijos e hijas, los rebeldes y revolucionarios. Es contra ese 1%, contra ese 1% mundial, el imperialismo, contra los cuales los pueblos se levantan en armas a ejercer su más sagrado derecho a la rebelión y en defensa a su más legítima autodeterminación como pueblos y como clase explotadas.

En nuestro caso, así como en todos, el Estado de Chile fue construido e impuesto sobre el etnocidio y sobre las matanzas y masacres ocurridas durante los siglos XIX, XX y XXI donde la Insurrección Militar Fascista-Burguesa de 1973 y los crímenes contra la humanidad y la Rebelión Popular del 2019 han sido las más recientes y de mayor proyección e importancia.
La Insurrección Militar Fascista-Burguesa (IMFB) no sólo tuvo como objetivo la de frenar el avance popular y evitar la realización de una verdadera revolución que desbordara tanto los márgenes de la democracia burguesa-capitalista como de la conciliación de clases expresada en el proyecto de la Unidad Popular y su Vía Pacífica (Chilena) al Socialismo, sino que también vino a echar por tierra el antiguo Estado burgués centrado en el capitalismo de estado, en un estado de “bienestar” a la chilena e imponer las leyes del mercado, el neoliberalismo como única receta. Es así como desde la imposición de la ideología de la Doctrina de Seguridad Nacional, de los Conflictos de Baja Intensidad, de la construcción del Enemigo Interno en permanente mutación y elaboración, la utilización de la Guerra Psicológica, del Terrorismo de Estado, y desde la Escuela de Panamá como del Departamento de Estado / Pentágono, nace con todo ello, un Estado y sistema social contrainsurgente ya no sólo represivo y opresor. Es este Estado Contrainsurgente el que desde todo su poder ve al pueblo en general, y al pueblo organizado en específico, como su principal enemigo. La Seguridad Nacional se impone como concepto central entendiendo por ella la seguridad y defensa de los intereses bastardos de la clase dominante y del imperialismo.
La Dictadura Militar-Burguesa impuso y desarrolló la contrainsurgencia en todas las áreas y esferas de la vida social. Para ello contó con los organismos de exterminio (DINA, Comando Conjunto, CNI y otros) pero también contó con la complicidad y beneplácito de la burguesía y sus partidos políticos y empresariales. La Dictadura Militar-Burguesa fue la expresión y programa de los deseos e intenciones de la clase dominante, de la burguesía y de la oligarquía amparada por el imperialismo.
Todo lo realizado por los Chicago Boys hubiese sido imposible sin la concurrencia de los organismos de exterminio y represión. Ambos ejes fueron y son tan brutales y genocidas y ninguno de ellos ha concurrido ante la justicia en su totalidad y la verdad es que no podría ser de otra forma ya que el Sistema Judicial, los Tribunales fueron parte de ese genocido, de ese terrorismo de estado y parte de la construcción del Estado Contrainsurgente. No podemos olvidar que la Justicia es también una justicia al servicio de la clase dominante, es una justicia de y para la clase en el poder. Entregaron todo, también, al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial, a las transnacionales y hoy ya no queda prácticamente nada.

La prisión política en ese contexto adquirió su faceta de consejos de g uerra, de centros de tortura, de desaparición forzada de personas, de ejecuciones sumarias, de muertes en falsos enfrentamiento y de una campaña mediática de proporciones donde los grandes consorcios periodísticos tuvieron, y aun lo tienen, una función primordial en el desarrollo de la guerra psicológica y en la falsificaciòn de la realidad. Las fake news no son una cosa reciente sino parte de esta lógica perversa antigua.
La lucha de los pueblos por la vida durante la dictadura militar-burguesa vio el nacimiento de nuevas formas de organización. Aparecieron las milicias populares, los comités de autodefensa, las unidades de combate y los movimientos armados que como el Mapu Lautaro, el FPMR y las nuevas generaciones del MIR vinieron a ejercer un rol fundamental contra la dictadura. A la par, el movimiento popular levantó cabeza y la dictadura se hizo insostenible para los intereses burgueses-imperialistas. La violencia popular, la lucha armada por parte de los explotados y perseguidos adquirió una masividad y legitimidad sólo vista en la Resistencia Indígena del Pueblo-Nación Mapuche siglos atrás. Había un conflicto armado en desarrollo.
Fueron muchos y muchas que dieron sus vidas, que fueron torturados y desaparecidos en esa lucha a muerte. Hubo muchos que conocieron la clandestinidad, el exilio y las operaciones pro retorno. Hubo muchos y muchas que conocieron la prisión política y que fueron capaces de convertir esas mazmorras también en una trinchera de combate, de formación, en cárcel combatiente. La lucha por la justicia, en defensa de la vida y por la libertad de todos los presos políticos escribiría una nueva página en su historia y la conquista de la libertad no se hubiese logrado sin sacrificios. El derecho a la rebelión de los presos políticos también se expresaba en el legítimo derecho a la fuga. Fueron muchos los intentos aunque la de mayor envergadura fue aquella perpetrada desde la Cárcel Pública el 30 de enero de 1990. Esta operación conocida como “Operación Éxito” logró la liberación, al fuga de 49 presos políticos. Los presos políticos restantes fueron liberados por Patricio Aylwin como consecuencia de la protesta y presión social y muchos de ellos fueron sometidos a penas de exilio forzoso con prohibición de retornar a Chile. Al igual que en la dictadura, el exilio encubierto por Aylwin se continuó practicando.

La lucha a muerte llevó a los movimientos armados a ejercer con mano propia la Justicia Popular, al desarrollo de focos guerrilleros. Ahí están la internación de armas en Carrizal Bajo, los atentados a los Pinochet, Leigh, Fuentes Morrison, Benimeli entre otros. Ahí está también la Guerrilla de Neltume, los asaltos a los poblados de Aguas Claras, Pichipillahuen, Los Queñes y La Mora como también está el heroico Paro Comunal de Pudahuel, y de las múltiples jornadas de protestas y paros nacionales realizados por la clase trabajadora, del cual aún no se extraen todas sus enseñanzas. La lucha contra la dictadura-militar-burguesa tuvo un sentido ético-moral. Fueron las agrupaciones de familiares, las comunidades cristianas de base, el Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo quienes se convirtieron en la cara visible, en el referente moral en esa lucha a muerte. Numerosas huelgas de hambre por la justicia y contra la impunidad se realizaron. Todo ello puso en jaque al imperialismo y a la dictadura burguesa. Había llegado el momento de devolver la situación a la “normalidad” del juego político burgués, al parlamentarismo y a la falsa democracia burguesa ahora transformada en democracia de seguridad nacional, protegida o contrainsurgentes, es decir, imponer una dictadura con careta democrática. Un pinochetismo sin pinochet. Para ello había que desactivar al movimiento popular, de derechos humanos y armado. Convertir la legítima lucha armada en terrorismo, en delincuencia, perseguirlos hasta el cansancio y abrir una nueva página en la historia de la prisión política. Un rol de suma importancia le cupo al movimiento estudiantil secundario que mediante la articulación del mismo, el desarrollo de las milicias estudiantiles, las sucesivas tomas de los establecimientos con enfrentamientos con las fuerzas terroristas y las manifestaciones masivas y multitudinarias sirvió como ejemplo de rebeldía y lucha que junto al movimiento poblacional fueron el caldo de cultivo para una generación de combatientes y revolucionarios.
Fue en ese contexto que nuevamente la rebeldía de los prisioneros políticos se expresó en intentos de fuga como aquella realizada por presos políticos rodriguistas de la ex Penitenciaría de Santiago el 10 de octubre de 1992 donde son asesinados Pedro Ortiz Montenegro (26) José Miguel Martinez Alvarado (21) y Mauricio Gomez Lira (22). También la fuga conocida como “Vuelo de Justicia” donde cuatro rodriguistas logran conquistar la libertad (Mauricio Hernández Norambuena, Ricardo Palma Salamanca, Pablo Muñoz Hoffman y Patricio Ortiz Montenegro) de la Cárcel de Alta Seguridad el 30 de diciembre de 1996.
Pero fue el asesinato del preso político Marcos Ariel Antoniolleti (militante del Movimiento Juvenil Lautaro, 15 de noviembre de 1990, quien fuera rescatado del Hospital Sótero del Río) producto de una operación montada por el gobierno de Patricio Aylwin misma administración que respaldara la Matanza de Apoquindo.
Son muchos los hechos que nos relata la lucha de los presos políticos por su libertad entendiendo que esa lucha forma parte importante de la lucha general del pueblo y del proletariado contra el capitalismo y por la emanación de los explotados y la liberación de nuestros pueblos. El derecho a la rebeldía, el ejercicio a la fuga no se termina con el encierro. Ahí la lucha solamente continúa en condiciones extremas de adversidad.
Fue precisamente esa rebeldía inagotable de los presos políticos revolucionarios lo que llevó al primer gobierno de la transición, de la Concertación, de Patricio Aylwin a crear el 20 de febrero, 1994, la Cárcel de Alta Seguridad, CAS, con un régimen carcelario inhumano y que atenta contra todos los tratados de derechos humanos sobre los recintos carcelarios. Fue la lucha de los familiares y amigos de los presos políticos, sus acciones directas y huelgas de hambre lo que logró cambiar el régimen de exterminio.

La Transición a la Democracia fue simplemente la expresión de un pacto interburgués, de conciliación de los intereses de las distintas facciones burguesas pero también una conciliación de clases donde la izquierda de la ex Unidad Popular, en su conjunto, cedió no por presión sino por cobardía ante los intereses de la clase dominante y del imperialismo con la finalidad de recuperar su zona de confort, cuál es, el parlamento burgués. Mantuvieron todo el andamiaje de la dictadura, su constitución, el conjunto de las leyes dictadas y de las reformas capitalistas realizadas, hasta hoy, las cuales privatizan y mercantilizan todos los derechos sociales básicos. El poder adquisitivo pasó a mandar en el acceso a dichos derechos. El trabajador lo convirtieron en consumidor. Los derechos en bienes de consumo. Al trabajador informal en emprendedor y al empresario en amo, dueño y señor. Pero por sobre todo, la transición supuso no solo la mantención de todo aquello sino también el perfeccionamiento del Estado Contrainsurgente, de la ideología de la Doctrina de Seguridad Nacional, el mantenimiento del Enemigo Interno, de la Guerra Psicológica, de la represión en todas sus formas y de nuevas páginas de la prisión política.
Mantuvieron también la Ley de Amnistía de 1978, aseguraron la impunidad no sólo al alto mando de las fuerzas armadas por los crímenes cometidos sino también al alto mando empresarial y de los partidos burgueses impulsores de la Insurrección Militar Fascista-Burguesa sino también el sostén de la misma. Todos estos criminales quedaron impunes por sus crímenes y pasaron a ser “hombres de bien” y un “gran aporte al desarrollo de la democracia y del progreso”.
Mantuvieron el Código del Trabajo que hasta el día de hoy hace de las vidas de los trabajadores algo miserable. Ha servido para la precarización extrema del trabajo y le ha quitado todos los derechos al trabajador incluso aquellos conquistados desde los inicios del movimiento obrero. Es así que cada preso político es a la vez hijo de la clase trabajadora, del proletariado.

La Concertación no tardó en asumirse como la nueva alianza progresista destinada a llevar a cabo el perfeccionamiento y prolongación del Estado Contrainsurgente y todas sus políticas derivadas de esta lógica de exterminio. Abrieron la economía al mundo, abrazaron la Globalización, nuevo proyecto imperialista, como propio. Firmaron más de 60 tratados de libre come. Prosiguieron con la militarización de carabineros y de investigaciones haciendo lo mismo con gendarmería. Dictaron nuevas leyes represivas. Dejaron a gran parte de los escuadrones de la muerte en libertad. Construyeron la Cárcel de Alta Seguridad exclusivamente para los nuevos presos políticos mientras un centenar de milicos asesinos eran puestos en el Penal Cordillera y Punta Peuco que son penales de lujos, cinco estrellas. Su compromiso llegó a tal punto que fue la Concertación la que rescató a Pinochet de la justicia internacional a sabiendas que era la única oportunidad de ver al asesino tras las rejas. Crearon la Oficina de Seguridad Pública, la Agencia Nacional de Inteligencia y ahora han publicado, de mano del nuevo progresismo (Frente Amplio y Partido Comunista) 58 leyes represivas, una nueva Ley Anti Terrorista y un nuevo Ministerio de Seguridad Pública.
Todo esto último fue posible, porque si el pacto en la Transición fue dejar impunes a los altos mandos por sus crímenes, el gobierno de Boric pactó para dejar impunes a Sebastian Piñera y su alto mando por los crímenes cometidos durante la Rebelión Popular del 2019. Nuevamente el pacto interburgués se muestra en toda su dimensión.
Si sobre los crímenes contra la humanidad perpetrado durante la dictadura militar-burguesa, los partidos burgueses-progresistas intentaron imponer una verdad histórica-oficial donde víctimas y victimarios tuvieron, ambos, responsabilidad en lo que ellos denominan “quiebre de la democracia” a través del Informe Rettig y posteriormente mediante la Mesa de Diálogo, en el caso del Pueblo-Nación Mapuche esa verdad histórico-oficial se trató de imponer mediante el Informe de la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato con los Pueblos Indígenas (28 de octubre, 2003) y ahora mediante el Informe de la Comisión para la Paz y el Entendimiento en la Macrozona Sur, en ambos casos dichos informes se han realizado teniendo como telón de fondo la represión y militarización de las comunidades mapuche en lucha, del asesinato selesctivo a sus luchadores y ahora en el gobierno de Gabriel Boric mediante la dictación del Estado de Excepción continua en casi los cuatro años de gobierno y antes fueron capaces, los gobiernos, de impulsar la creación de organismos terroristas de estado como fue el Comando Jungla y solicitar ayuda al FBI para combatir el movimiento de liberación nacional mapuche. De la misma forma, las políticas contrainsurgentes contra el Pueblo-Nación Mapuche ha llevado a escribir otro capítulo en la historia de la prisión política donde las huelgas de hambre, las protestas contra los montajes y ahora contra la dispersión de los presos políticos mapuche retrata la esencia de los gobiernos posteriores a la dictadura.

Si lo obrado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, INDH, fue claramente insuficiente durante el Estallido Social y que se refleja en las cifras conservadoras que este ha presentado, igualmente nos sirve para graficar el estado calamitoso de la situación de los derechos humanos en Chile cada vez que se ejerce la protesta legítima, el descontento fundamentado por el conjunto de las políticas impuestas por los gobiernos desde 1990 y que han sido todas ellas la continuidad y perpetuación de la dictadura militar-burguesa de Pinochet.
¿Qué nos dice el Instituto Nacional de Derechos Humanos, INDH?
Que interpuso 3.828 querellas a favor de víctimas de la represión de las cuales hoy, a cinco años de ocurrido el Estallido Social, solamente existen 42 sentencias ejecutoriadas. Se presentaron 227 acciones judiciales por personas que sufrieron traumas oculares cuando las organizaciones que agrupan a estas víctimas del terrorismo de estado nos hablan que fueron 500. El 20% de las víctimas mujeres denunció algún de violencia sexual.
Es el mismo INDH quien señala que: “…en cuanto a los hechos vulneratorios, éstos ascendieron a 5.581 y los más frecuentemente denunciados por las víctimas corresponden a agresiones físicas y directas (2.095), disparos (1.887) y desnudamientos (386)”.
Esta situación sólo refleja el grave estado de impunidad inherentes a las políticas de Estado y a un Estado terrorista que no sólo impulsa e incentiva el terrorismo de estado y las violaciones sistemáticas a los derechos humanos cada vez que el pueblo se manifiesta vulnerando grave y evidentemente el ejercicio legítimo a la protesta social, a la rebelión sino que también refleja la adecuación permanente de lo que ellos entienden por Enemigo Interno apoyado dicha definición por el conjunto de la clase política. Está demás decir que el INDH, al igual que el conjunto de los partidos políticos burgueses representados todos en el parlamento desconocen la existencia de presos políticos derivados del Estallido Social. Estos son tratados como delincuentes porque a juicio de los detentores del poder “quebrantaron el orden constitucional y el ordenamiento jurídico”. Lo que no dicen es que ese “orden constitucional” y ese “ordenamiento jurídico” es aquel que se impuso durante la dictadura militar-burguesa, que se ha prolongado y perfeccionado y que ahora es el progresismo el que la defiende y hace suyo. Es decir, los presos políticos del Estallido Social se enfrentaron a un orden constitucional y orden jurídico ilegítimo, dictatorial, y aun así la su existencia, la de presos políticos, es negada.
Cabe señalar que esta visión distorsionada, limitada y cómplice con las violaciones de los derechos humanos del INDH no da cuenta de las miles de personas que durante el estallido social que fue víctimas de tortura y de brutalidad policial como tampoco de la realidad de la prisión política y de los más de cuarenta asesinados durante ese mismo período.
Lo que ha imperado desde 1990 hasta hoy es la mantención de las mismas políticas y estado terrorista emanado de la dictadura militar-burguesa (1973-1990). Los 17 años de terrorismo de estado se han mantenido y desarrollado hasta nuestros días bajo formas diferentes. La violaciones a los derechos fundamentales, la militarización de los espacios públicos, la imposición de la lógica belicista “pueblo contra pueblo”, el desarrollo de redes de soplones (delación compensada, testigos sin rostros, denuncias anónimas) y el desarrollo del gran negocio lucrativo de la represión, de la compra y tráfico de armas no letales, de gases lacrimógenos a la transnacional de la represión, el aumento considerable de los recursos para la industria represiva y militar. La mantención de los Tratados de Cooperación Militar con el imperialismo, el permanente envío de efectivos militares en la Escuela de Panamá / de las Américas, el sometimiento de Chile al Comando Sur de los Estados Unidos, etc. Sólo nos hacen ver que nada ha cambiado desde la dictadura salvo el ropaje. En este contexto el nuevo progresismo aparece no como una opción libertaria para los explotados, pobres y miserables sino como la nueva alianza política destinada a administrar y perfeccionar el sistema de explotación y opresión desde la contrainsurgencia. El nuevo progresismo es parte de la contrainsurgencia y se hermana con la derecha fascista en defensa del capitalismo sin mayores problemas ni contradicciones vitales.

Hoy, la historia de la prisión política está pronta a abrir un nuevo capítulo. Si ya se habían aprobado leyes contra la protesta y movimientos sociales como la Ley Anti Barricada, Ley Anti Tomas (contra el movimiento estudiantil, de pobladores y mapuche), Ley Aula Segura (contra el movimiento estudiantil secundario), la nueva Ley Anti Terrorista (contra el movimiento social, mapuche y revolucionario) ahora con la entrada en funcionamiento del nuevo Ministerio de Seguridad Públic, MSP, y teniendo los organismos de la represión y del terrorismo de estado una larga estela de impunidad y crímenes podemos augurar que lás cárceles se comenzarán a llenar aun más con nuevos presos y presas políticas víctimas de los testigos sin rostro, de los montajes y del Derecho Penal del Enemigo todo ello bajo las lógicas contrainsurgentes.
Ante esta situación de represión extrema, de criminalización de los movimientos sociales, de mayor militarización de los espacios públicos, de la construcción permanente del enemigo interno, de la vulneración flagrante de los más elementales derechos humanos y ante la negación permanente del ejercicio a la protesta social y a la rebelión es que llamamos al conjunto de las organizaciones sociales, de derechos humanos, de trabajadores, pobladores, mujeres y estudiantes a levantar con fuerza la herramienta, el instrumento en defensa de nuestros derechos humanos. A desmantelar las políticas represivas y contrainsurgentes, la lógica belicista y militarista de las fuerzas políticas que administran el Estado y que han prolongado la dictadura con careta democrática.
Si la Concertación ha querido imponer la falsedad histórica en cuanto a que la democracia se recuperó con “un lápiz y un papel” esa falacia humilla e insulta a quienes ofrendaron sus vidas empuñando un fusil, fueron torturados o desaparecidos reconstruyendo los partidos de izquierda y el movimiento popular. Pero, la Concertación no sólo falsificó ese período de la historia sino también la transición a la cual denominó una transición ejemplar y que también fue impuesta sobre el asesinato selectivo de dirigentes sociales.
Tenemos la obligación de forjar la unidad para derrotar esta nueva embestida, para lograr conquistar la libertad de los más de 130 presos políticos. Tenemos que ser capaces de desmilitarizar el Wallmapu, de tener la fuerza suficiente para que esas unidades militares que han invadido los territorios ancestrales vuelvan a sus cuarteles, salgan del territorio mapuche por cuanto no son bienvenidos como nunca lo han sido.
La lucha por la libertad de todos los presos políticos va de la mano a la lucha contra la represión, a la lucha anti fascista como también a la lucha contra quienes hoy sustentan este Estado Contrainsurgente y pretenden defenderlo a sangre y fuego contra un pueblo que lo repudia.
¡A DESMANTELAR Y DERROTAR EL TERRORISMO DE ESTADO!
¡A DESMANTELAR Y DERROTAR LAS POLÍTICAS CONTRAINSURGENTES!
¡POR LA VIDA Y LIBERTAD DE TOD@S L@S PRES@S POLITIC@S!
¡CUANDO LA LEY Y EL SISTEMA SE HACEN TIRANÍA, LA REBELIÓN SE JUSTIFICA!

ANEXO
Personas asesinadas en el período 1988 – 2025
El presente listado incluye compañeros asesinados durante el inicio de la transición, 1988, durante los gobiernos burgueses posterior a la dictadura militar-burguesa o guerra sucia contra los movimientos armados, durante protestas sociales, durante la lucha por la recuperación territorial del Pueblo-Nación Mapuche como durante el Estallido Social del 2019. Todos estos crímenes contra la humanidad cometidos por el estado y sus agentes han quedado impunes. La clase dominante y la clase política han querido imponer la falsedad histórica que la transición a la democracia fue ejemplar y pacífica ocultando los crímenes cometidos como han querido imponer la falsa idea que el ejercicio de la legítima autodefensa de masas durante el estallido social o el ejercicio legítimo de la violencia popular durante ese período se debió a una violencia delictual e irracional. Ocultan con ello los 34 asesinatos cometidos por el estado y sus agentes. Todas estas personas asesinadas por el estado y sus agentes constituyen los nuevos casos de ejecutados políticos ahora en el contexto de la “democracia”.
| Luis Alberto Silv Jara, 14 años | 6 de octubre, 1988 |
| Ernesto Patricio Renzo Contreras | 4 de noviembre, 1988 |
| Araceli Victoria Romo Álvarez (MIR) | 5 de noviembre, 1988 |
| Pablo Vergara Toledo (MIR) | 5 de noviembre, 1988 |
| Salvador Cautivo Ahumada (BRP) | 31 de diciembre, 1988 |
| Jecar Antonio Neghme Cristi (MIR) | 4 de septiembre, 1989 |
| Héctor Alejandro Venegas Gauthier (FPMR) | 22 de noviembre, 1989 |
| Pablo Marcelo Robles Ortega | 26 de noviembre, 1989 |
| Aldo Norambuena Soto (MJL) | 9 de agosto, 1990 |
| Marco Ariel Antonioletti (MJL) | 15 de noviembre, 1990 |
| Osman Yeomans Osorio | 26 de junio, 1990 |
| Julio Eyzaguirre Reyes (MJL) | 21 de agosto, 1990 |
| Carlos Salamanca Flores | 14 de noviembre, 1990 |
| Luis Antonio Gonzalez Rivera (FPMR) | 13 de diciembre, 1990 |
| Emilio Gonzalez Gonzalez (FPMR) | diciembre, 1990 |
| Odin Fernando Moena Adasme (FPMR) | marzo, 1991 |
| Tiburcio Rafael Cid Álvarez (FPMR) | marzo, 1991 |
| Mauricio Fabio Arenas Bejas (FPMR) | 12 de octubre, 1991 |
| Enrique Torres Sarvia (MJL) | 18 de diciembre, 1991 |
| Ignacio Escobar Diaz (MJL) | 18 de diciembre, 1991 |
| Sergio Valdés Valdés (MJL) | 18 de diciembre, 1991 |
| Juan Francisco Fuente Rojas (FPMR) | 14 de diciembre, 1991 |
| Mauricio Alfonso Cancino Garin (FPMR) | 14 de diciembre, 1991 |
| Alexis Muñoz Hofman (FPMR) | 22 de enero, 1992 |
| Fabián Lopez Luque (FPMR) | 22 de enero, 1992 |
| Pablo Muñoz Moya (MJL) | 16 de julio, 1992 |
| Andrés Soto Pantoja (MJL) | 10 de septiembre, 1992 |
| Mario Vasquez Gutierrez (MIR) | septiembre, 1992 |
| José Miguel Martinez Alvarado (FPMR) | 10 de octubre, 1992 |
| Mauricio Aníbal Gomez Lira (FPMR) | 10 de octubre, 1992 |
| Pedro Ortiz Montenegro (FPMR) | 10 de octubre, 1992 |
| René Largo Farías (PC) | 15 de octubre, 1992 |
| José Luis Oyarzún Pino (MJL) | 30 de enero, 1993 |
| Norma Vergara Cáceres (MJL) | 26 de marzo, 1993 |
| José Octavio Araya Ortiz (JJ:CC) | 11 de septiembre, 1993 |
| Sergio Leopoldo Calderón Beltrani | 11 de septiembre, 1993 |
| Yuri Uribe Toro (MJL) | 21 de octubre, 1993 |
| Raúl Humberto Gonzalez Òrdenez (MJL) | 21 de octubre, 1993 |
| Alejandro Sosa Durán (MJL) | 21 de octubre, 1993 |
| Marco Villegas | 21 de octubre, 1993 |
| Tatiana Inés Navarro Valdés | 21 de octubre, 1993 |
| Gabriel Castillo Díaz | 21 de octubre, 1993 |
| José Héctor Aguilera Suazo (MIR) | 29 de noviembre, 1993 |
| Francisco Díaz Trujillo (FPMR) | 22 de diciembre, 1997 |
| Fernando Soto Durán (FPMR) | marzo, 1998 |
| Cristián Varela Ávalos (PC) | 11 de septiembre, 1998 |
| Claudio López Benaiges (Anarquista) | 11 de septiembre, 1998 |
| Daniel Menco Prieto | 20 de mayo, 1999 |
| Boris Gatica Vidal | 11 de septiembre, 1999 |
| Jaime Pinchilef Iturra | 11 de septiembre, 1999 |
| César Cabello Gonzalez | 4 de septiembre, 2001 |
| José Vera | 4 de septiembre, 2001 |
| Eduardo Segundo Miño Pérez (PC) | 30 de noviembre, 2001 |
| Agustina Huenupe Pavián (Pehuenche) | 13 de julio, 2002 |
| Mauricio Huenupe Pavián (Pehuenche) | 13 de julio, 2002 |
| Alex Lemun Saavedra | 7 de noviembre, 2002 |
| Jorge Arturo Suarez Marihuan (Pewenche) | 11 de diciembre, 2002 |
| Julio Huentecura Llancaleo (Meli Wixan Mapu) | 26 de septiembre, 2004 |
| Zenen Díaz Necul (Comun. Lonko Mahuida de Collipulli) | 10 de mayo, 2005 |
| Alfredo Hermosilla Candia (MIR) | 10 de junio, 2005 |
| Carlos Aedo Videla (MIR) | 10 de junio, 2005 |
| José Gerardo Huenante Huenante | 3 de septiembre, 2005 |
| Cristián Alejandro Castillo Diaz | 11 de septiembre, 2005 |
| Yovani Reyes Sepúlveda | 16 de abril, 2006 |
| Juan Collihuin Catril | 29 de agosto, 2006 |
| Rodrigo Cisternas Fernández | 3 de mayo, 2007 |
| Matias Catrileo Quezada (CAM) | 3 enero, 2008 |
| René Palma Mancilla | 29 de marzo, 2008 |
| Johnny Cariqueo Yañez (Anarquista) | 31 de marzo, 2008 |
| Marcelo Antonio Gonzalez Rojas | 18 de septiembre, 2008 |
| Juan Cruz Magna (Anarquista) | 15 de diciembre, 2008 |
| Oscar Ponce Pozo | 17 de marzo, 2009 |
| Mauricio Andrés Morles Duarte (Okupa) | 22 de mayo, 2009 |
| Jaime Facundo Mendoza Collío (Comun. Requem Pillan) | 12 de agosto, 2009 |
| José Marcelo Toro Ñanco | noviembre, 2009 |
| Rodrigo Melinao Lican | 6 de agosto, 2013 |
| Nicolasa Quintreman | diciembre, 2013 |
| José Mauricio Quintriqueo Huaiquimil | 1 de octubre, 2014 |
| Víctor Manuel Mendoza Collío (Werkén Lof Manuel Pillan) | 29 de octubre, 2014 |
| Nelson Quichillao | 24 de julio, 2015 |
| Yudi Macarena Valdés Muñoz (Ambientalista) | 22 de agosto, 2016 |
| Patricio Gonzalez | junio, 2017 |
| Luis Marileo Cariqueo | junio, 2017 |
| Alejandro Castro (Ambientalista) | 4 de octubre, 2018 |
| Camilo Marcelo Catrillanca Marín (Comun. Ignacio Queipul Millanao | 14 de noviembre, 2018 |
| Juan de Dios Mendoza Lebu | 31 de diciembre, 2018 |
| Marcelo Vega Cortés (Ambientalista) | 31 de enero, 2019 |
| Mateusz Maj | 19 de octubre, 2019 |
| Paula Lorca | 20 de octubre, 2020 |
| Renzo Barbosa | 20 de octubre, 2020 |
| Manuel Muga | 20 de octubre, 2020 |
| Andrés Ponce | 20 de octubre, 2020 |
| Yoshua Osorio | 20 de octubre, 2020 |
| Julián Pérez | 20 de octubre, 2020 |
| Luis Salas | 20 de octubre, 2020 |
| Romario Veloz | 20 de octubre, 2020 |
| Kevin Gomez | 20 de octubre, 2020 |
| José Arancibia | 21 de octubre, 2021 |
| Eduardo Caro del Pino | 21 de octubre, 2021 |
| Manuel Rebolledo | 21 de octubre, 2021 |
| José Uribe | 21 de octubre, 2021 |
| Alex Nuñez | 21 de octubre, 2021 |
| Mariana Díaz | 21 de octubre, 2021 |
| Persona sin identificar | 21 de octubre, 2021 |
| Joel Triviño | 22 de octubre, 2021 |
| Cardenio Prado | 22 de octubre, 2021 |
| Agustin Coro | 24 de octubre, 2021 |
| Maicol Yagual | 25 de octubre, 2021 |
| Héctor Martinez | 1 de noviembre, 2019 |
| Robinson Gomez | 12 de noviembre, 2019 |
| Darío Ibaceta | 13 de noviembre, 2019 |
| Abel Acuña | 15 de noviembre, 2019 |
| Guillermo Lazcno | 21 de diciembre, 2019 |
| Mauricio Fredes | 27 de diciembre, 2019 |
| Jorge Mora | 29 de enero, 2020 |
| Sergio Busto | 30 de enero, 2020 |
| J. Francisco Pardo | 30 de enero, 2020 |
| Ariel Moreno | 21 de enero, 2020 |
| Irma Gutierrez | 7 de febrero, 2020 |
| José Matamala | 1 de marzo, 2020 |
| Cristián Valdebenito | 7 de marzo, 2020 |
| Emilia Milen Herrera | 17 de febrero, 2021 |
| Pablo Marchant Gutierrez | 9 de julio, 2021 |
| Yordan Eduardo Llempi Machacan | 3 de noviembre, 2021 |
| Javier Rojas (Ambientalista) | noviembre, 2021 |
| Julia Chuñil (Comunera Mapuche, desaparecida) | 2025 |

