11 DE SEPTIEMBRE: QUE LA TRAGEDIA NO NUBLE EL REFORMISMO

11 DE SEPTIEMBRE: QUE LA TRAGEDIA NO NUBLE EL REFORMISMO

Nos acercamos nuevamente a una nueva conmemoración del golpe de estado del 11 de septiembre contra el gobierno popular de Salvador Allende en Chile. La imagen de La Moneda bombardeada, en llamas. La voz del presidente mártir lanzando sus últimas palabras al viento y al mundo vuelven a recorrer las emisoras del mundo y la prensa alternativa. El derrocamiento del Allende fue la expresión máxima de la bestialidad de las oligarquías y de cómo estas se presentan en la historia en la peor de sus rostros cuál el fascismo. Fue el cierre definitivo a la ilusión de transformar la sociedad capitalista y el estado burgués dentro de sus mismos márgenes del derecho burgués. 

Pero, ¿cuáles fueron las influencias para la conformación de la Vía Chilena al Socialismo? ¿Cuáles son los errores de base de esa teoría particular?

El Parlamentarismo

Tempranamente, década del 30, los partidos populares, Socialista y Comunista, asumieron el parlamentarismo como la principal forma de lucha política para la toma del poder. No tenía relación alguna con la utilización del parlamento burgués planteada por Lenin en el sentido de utilizarlo como tribuna de la lucha político-ideológica sino que tuvo como intención llegar al gobierno y convertirse en administradores del sistema de explotación capitalista. Se reemplazó la lucha de clases por la conciliación de clases. Se abrazó el etapismo, el reformismo en reemplazo de la revolución o cambio de  radical que al final no pretendía la destrucción del capitaismo y su estado sino su humanización. El socialismo fue reemplazado por el estado de bienestar. 

El Browderismo 

El revisionismo de Earl Browder, presidente del Partido Comunista de los Estados Unidos (1932-1945) tuvo también gran impacto en el Partido Comunista de Chile como en muchos otros de América Latina. La idea de Browder de conciliar capitalismo y socialismo fue el reinicio de abandonar la vía revolucionaria y asumir la conciliación de clases con toda fuerza. Desde la política de los frentes populares apoyo la política de New Deal Roosevelt. Fue una política de derecha al interior de aquel movimiento comunista internacional. 

El triunfo del revisionismo en el movimiento comunista internacional

El XX Congreso del PCUS y su política de desestalinización, la coexistencia pacífica y el mandato de Nikita Krushchov hizo también que gran parte de los partidos comunistas asumieran esa visión claramente de derecha. Fue este congreso nefasto el que dividió al movimiento comunista internacional en un momento crucial de la historia. Desde Albania, Enver Hoxha y desde China, Mao Tse Tung, la política de la camarilla rusa fue condenada. 

El Eurocomunismo

Fue en la década del 70 que los partidos comunistas de Italia, Francia y España asumen la nueva teoría revisionista conocida como Eurocomunismo. Si bien ya a esa altura la Vía Chilena al Socialismo estaba en su apogeo y pleno desarrollo tuvo un impacto en cuanto a reafirmar todo lo anterior y con ello la conciliación de clase y la revolución desde dentro y desde arriba del estado burgués. 

La Socialdemocracia

Berstein y el Renegado Kautsky se pueden ver reflejados en la Vía Chilena al Socialismo. Ambos marchan en sentido contrario al marxismo revolucionario, contrarios a la dictadura del proletariado y contrarios a la lucha de clases. Es otra fuente para la construcción de la vía allendista. 

Características propias-nacionales o el marxismo como ciencia

Si bien los principales partidos del reformismo chileno de la época, Socialista y Comunista, asumían el marxismo o marxismo-leninismo como su ideología guía, la Vía al Socialismo abrazados por ellos caí en un error garrafal. El nombre de la estrategia reformista habla de la Vía Chilena y eso quiere decir que al ser «Chilena» la revolución en Chile tendría sus propias características que romperían con las leyes históricas que plantean los clásicos del marxismo donde una de ellas es la imposibilidad de transformar desde dentro el capitalismo para llegar al socialismo cosa que según los teóricos chilenos sólo sería posible en Chile. Es como si la situación de Chile, su historia sea tan única y particular que aquí y sólo aquí no se podrían dar las leyes planteadas por los clásicos. Eso era no comprender la esencia de la lucha por la toma del poder, renunciar a la transformación radical de la sociedad capitalista, el tener como objetivo su destrucción y no asumir en plenitud que la violencia revolucionaria es la vía para la transformación social. 

Lo anterior llevó a que los partidos reformistas, Socialista y Comunista, no tuvieran una política militar esto con miras de la construcción de un ejército revolucionario. La política militar de la Vía Chilena al Socialismo era la confianza en las fuerzas armadas al definir las fuerzas armadas, por los mismos partidos reformistas, como «fuerzas armadas constitucionalistas y patriotas» lo cual era y es completamente falso. 

Con la derrota en 1833 del ejército patriota, General Ramón Freire,  y la imposición de un ejército mercenario, Diego Portales, el ejército pasa a ser claramente el brazo armado de la clase dominante. A lo largo de la historia de Chile, el ejército y las fuerzas armadas en su conjunto tomaron parte en 25 matanzas obreras, campesinas y urbanas como en guerras civiles. Esto incluyendo el largo genocidio o guerra de exterminio contra el Pueblo-Nación Mapuche. Esta larga estela de masacres y matanzas la tuvieron siempre a la vista los teóricos de la Vía Chilena al Socialismo, entonces, ¿qué los llevó a imponer la falsa idea de las «fuerzas armadas constitucionalistas» y «respetuosas de la voluntad popular»? Solamente su reformismo y revisionismo. Por lo demás, Brasil ya había inauguraba la historia de las dictaduras militares en América Latina y la Doctrina de Seguridad Nacional se encontraba ya dentro de las fuerzas armadas.

Ausencia de un Partido Revolucionario y de una Estrategia Revolucionaria de Poder

Lo anterior nos lleva a la conclusión que en Chile, para esa época, no existía un partido revolucionario sólido, enraizado y claramente los partidos Comunistas y Socialista no lo era. ¿Podían los partidos populares reformistas dar forma a una estrategia revolucionaria de poder? Imposible. No pueden dar lo que no son. La lucha ideológica y estratégica derivado de la división del movimiento comunista internacional y del triunfo de la Revolución Cubana como el desarrollo de la guerra en Viet Nam llevó a la formación de movimientos revolucionarios que no alcanzaron su maduración tal fue el caso del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, y el Partido Comunista Revolucionario, PCR. 

La ausencia de esa estrategia revolucionaria de poder y de una política militar hizo que una vez desatada la insurrección burguesa-fascista contra el gobierno popular, los partidos integrantes de la Unidad Popular hayan sido incapaces de defender al gobierno popular y resistir con armas en la mano dicha insurrección. La insurrección burguesa-fascista masacró a un pueblo desarmado y a los partidos reformistas que siempre confiaron en la constitucionalidad y en el respeto de las fuerzas armadas de la voluntad popular. De ahí la tragedia de terrorismo de estado y de crímenes contra la humanidad que conmemoramos cada 11 de septiembre. 

¿Es sensato repetir la historia? ¿Es sensato no tomar en cuenta la historia?

Una vez instalada la dictadura militar-burguesa (1973-1990), si bien el primer período por parte de los partidos de izquierda en su conjunto fue de resistencia a la ofensiva genocida, posteriormente y con las primeras protestas nacionales a partir de la década del 80, el conjunto de la oposición a la dictadura levantó la consigna ¡DEMOCRACIA AHORA! la cual también impulsada por lo antiguos partidos integrantes de la Unidad Popular que eran los hegemónicos dentro de la izquierda misma. Pero, ¿cuál democracia? El objetivo era restaurar la democracia burguesa, la misma que antes del golpe y la misma que antes permitió las 25 masacres las cuales todas quedaron en la más plena impunidad. Era volver al viejo parlamentarismo. Nuevamente se produjo la antigua y gastada conciliación de clases, primero dentro de la oposición a la dictadura y posteriormente con las fuerzas de la dictadura lo que se conoció como Transición a la Democracia. Si históricamente los partidos populares no tuvieron una estrategia revolucionaria de poder, ahora bajo la dictadura tampoco la tuvieron y ahondaron ese vacío con la incapacidad de transformar la lucha contra la dictadura en la lucha revolucionaria por el poder. Lejos de aprender de la historia los errores y el reformismo se fortalecieron en su concepción histórica. 

Con todo esa misma izquierda reformista, y después de volver al juego clásico de la democracia burguesa, esta izquierda intenta nuevamente convencer a las masas de la posibilidad de transformar el capitalismo desde dentro esto ya no en dentro de la antigua democracia burguesa y dentro del antiguo estado sino ahora dentro de un estado contrainsuregente, bajo la constitución de Pinochet hoy vigente y con todo lo obrado por la dictadura plenamente vigente y con unas fuerzas armadas completamente pinochetistas y que han abrazado desde décadas la Doctrina de Seguridad Nacional y la construcción del enemigo interno. Es dentro de esta fascistización que ahora los partidos progresistas, ayer reformistas, pretenden convencer a la clase trabajadora de la factibilidad de cambiar las cosas. Nuevamente una imposibilidad. Es la historia la que condena esa política. 

Honor y gloria a tod@s nuestr@s caid@s

Todo lo anterior no quita nuestro dolor por los miles asesinados, por lo miles torturados y por los miles desaparecidos. La lucha por la justicia plena sobre esos crímenes sólo se puede alcanzar con el protagonismo popular y en otra sociedad, en otra democracia donde sea el pueblo y los trabajadores los que se encuentren en el poder. Porque no sólo son los crímenes los que se deben juzgar y condenar sino el conjunto del sistema de explotación capitalista y que fue a a la vez agudizado bajo la dictadura militar-burguesa y perfeccionado como perpetuado desde 1990 hasta hoy donde gran parte de los gobiernos se han definido como progresistas (Concertación, Nueva Mayoría y Frente Amplio+PC+Socialismo Democrático). Para las nuevas generaciones cabe la tarea histórica, cuál es, la construcción de un Partido Comunista de Nuevo Tipo y la elaboración de una estrategia revolucionaria de poder donde la ideología revolucionaria tenga aplicación creativa desde nuestra realidad pero que esa creatividad no signifique el desconocimiento de las leyes de hierro de la historia y los señalado mediante la práctica por el movimiento comunista y revolucionario internacional. Chile no es un caso único donde esas leyes de hierro no sean aplicadas. Chile no se encuentra en un mundo paralelo es parte de la lucha de clases y sobre Chile la burguesía aplicará todo su poder como cualquier otra en cualquier otro país también de la mano del imperialismo. Volver a la lucha de clases y desterrar la conciliación de clases es la vía.

Para seguir leyendo

Los trágicos acontecimientos de Chile. Enseñanzas para los revolucionarios del mundo. Enver Hoxha

https://diario-octubre.com/2017/09/15/los-tragicos-acontecimientos-de-chile-ensenanza-para-los-revolucionarios-de-todo-el-mundo-enver-hoxha-1973/

CATEGORIES
Share This

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )