
FREI Y LA MEMORIA HISTÓRICA DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA

En la última etapa de la campaña presidencial, los candidatos recurren a todo tanto para avanzar en la obtención de más apoyo ciudadano u otro para consolidar su posición ventajosa. En este último grupo, el candidato de la derecha fascista, José Antonio Kast ha propinado dos golpes cuasi mortales a la candidatura de Jeanette Jara, la candidata del progresismo. Tanto el piñerismo representado por la viuda de Sebastián Piñera y sus vástagos ha hecho público el apoyo a Kast pero también el ex presidente de la república y uno de los íconos de la Concertación, Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
El apoyo de Frei a Kast, aunque no explícito, ha traído serias complicaciones al interior de la Democracia Cristiana que se encuentra hace tiempo con una pata en la tumba y en franca decadencia en comparación de lo que fue cuando soñaba con el camino propio y ser gobierno de partido único y mayoritario evitando así alianzas políticas. Ante esto, el actual presidente de la Democracia Cristiana ha denunciado el apoyo de Frei a Kast como un atentado a la “memoria histórica” de la Democracia Cristiana como si éste partido fuera de izquierda o progresista.
Cuando el Partido Comunista apoyó a Eduardo Frei Ruiz-Tagle
https://www.latercera.com/noticia/pc-entrega-formalmente-apoyo-a-frei-y-no-integraran-comando/
Veamos.
La Democracia Cristiana tiene su antecedente en la fundación en la década del 30 de la Falange Nacional constituida por la juventud del Partido Conservador. Toma su nombre, Falange Nacional, por la influencia que tuvo en este nuevo partido chileno por parte de la Falange Nacional española. Adhiere al corporativismo y toma ideas del fascismo italiano para luego distanciarse y alinearse con las ideas de Jaques Maritain y las encíclicas papales específicamente la Doctrina Social de la Iglesia.

Pero más allá de los encuadres filosóficos, lo que importa es la actuación de la DC. Como partido burgués este siempre ha representado los intereses de la clase dominante, esencialmente, como del imperialismo. El gobierno de Frei Montalva en los 60s se enmarcó en la Alianza para el Progreso y donde sus relaciones con los Estados Unidos y con la CIA se comienzan a estrechar siendo uno de los partidos que fue financiado durante la conspiración y los preparativos desestabilizadores contra la Unidad Popular. Durante el gobierno de Salvador Allende, la DC no tuvo dudas filosóficas ni morales para aliarse con la derecha fascista para hacerle frente al gobierno popular. El rol de la DC en los desenlaces golpistas fue fundamental y como también el rol que le cupo a Eduardo Frei Montalva y de Patricio Aylwin en ese período. La DC tuvo también a destacados militantes como agentes de la CIA como fue el caso de Juan Hamilton y el mismo padre de Sebastián Piñera. También destacados militantes colaboraron desde un principio con la dictadura de Pinochet y donde también generales golpistas y asesinos de la dictadura se consideraban “militares” cercanos a la DC como es el caso de los generales Oscar Bonilla, Sergio Arellano Stark y el mismísimo general Manuel Contreras jefe del organismo del exterminio conocida como la DINA, entre otros. Toda esta conspiración contra Allende por parte de la DC parte con la firma de las garantías constitucionales impuesta por parte de la DC a Allende para que este pudiera asumir como presidente de la república.
Demócratas Cristianos agentes de la CIA
La Democracia Cristiana, la CIA y la CNI
Las platas de la CIA para la Democracia Cristiana

Es también conocida la carta de Eduardo Frei a Mariano Rumor dirigente de la DC italiana justificando al golpe de estado como la entrevista dada por Patricio Aylwin a la prensa extranjera posterior al golpe justificando también el golpe y definiéndolo como algo inevitable para evitar una “dictadura marxista”.
Carta de Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor
https://www.economiaysociedad.cl/frei-explica-la-rebelion
Patricio Aylwin justifica el golpe de estado, 1973.
https://www.youtube.com/watch?v=MtXgLt9KVfM
Pero fue también durante de la década de los 80s, que destacados militantes de la DC fueron asesores en contrainsurgencia del asesino democristiano en El Salvador durante la guerra interna. Fue durante el gobierno de José Napoleón Duarte que Gutemberg Martínez y Jorge Burgos, entre otros asesoran a Duarte. Estos posteriormente conformarían un grupo interno en los 80s y avanzado en los 90s al interior de la DC chilena conocido como “Los Salvadoreños”.

La transición pactada con la dictadura tuvo nuevamente a la Democracia Cristiana como una de las piezas fundamentales y esta se constituyó, junto con la Concertación, en la niña bonita del Departamento de Estado norteamericano donde la continuidad del neoliberalismo y de sus 11 pilares, junto a la impunidad de los altos mandos militares, civiles y empresariales fue lo que impuso el imperialismo para la transición siendo la Democracia Cristiana defensora de esta estrategia de los yankis. Para consolidar dicha estrategia, Patricio Aylwin salto como candidato predilecto de los yankis para encabezar la transición y la consolidación del neoliberalismo impuesto durante los 17 años de la dictadura, pero con el apoyo de la izquierda, del Partido Comunista como del ala del Partido Socialista (Almeida) que se cedía ante la Renovación Socialista unificándose con ella para “recuperar” como uno solo al Partido Socialista esta vez como partido socialdemócrata no marxista.
Pero no contento con toda esa transacción y conspiración, como actividad mercenaria de la DC y de sus altos dirigentes como Eduardo Frei Montalva, lo que ha quedado como una pieza clara de la descomposición política e ideológica del Partido Comunista es el discurso que realiza Guillermo Tellier, presidente del Partido Comunista siendo diputado, en el congreso, en homenaje a Eduardo Frei y su gobierno durante los 60s.
Manuel Cabieses, Punto Final, Pasas para la memoria.
Son múltiples los ejemplos sobre las conexiones de la Democracia Cristiana chilena con la CIA, los EE.UU, la defensa de los intereses oligárquicos, su esencia anticomunista y golpista que sería propio de un libro en varios tomos. Lo concreto es que, con todos estos antecedentes, resumidos, la “izquierda” tanto del Partido Comunista y del Frente Amplio siguen mendigando su apoyo sabiendo las consecuencias que de ello se desprende y a sabiendas del historial criminal de la DC.
Con todo, la reunión de Frei Ruiz-Tagle con Kast no debe sorprender es simplemente una reunión entre burgueses donde también se han sumado destacados militantes del extinto Partido Radical en apoyo a Kast. Serán los herederos de Gabriel González Videla.
Por lo tanto, Huenchumilla no puede venir a blanquear la historia de la DC de situarla como blanca paloma, como partido de izquierda, progresista en circunstancias que su historia va en dirección opuesta. El grito callejero tiene razón y suena con fuerza: ¡FASCISTAS, GUSANOS DEMÓCRATAS CRISTIANOS!

