DE LA GUERRA PATRIÓTICA NACIONAL (1988) A LA REVUELTA POPULAR (2019)

DE LA GUERRA PATRIÓTICA NACIONAL (1988) A LA REVUELTA POPULAR (2019)

Comentario Previo

«No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencia de justicia.»

Montesquieu

En tres años más, el 2028, se cumplirán 40 años de la irrupción de la Guerra Patriótica Nacional del Frente Patriótico Manuel Rodríguez y cuyo arquitecto fue el comandante Raúl Pellegrín Friedmann. La irrupción de la GPN se produce el 21 de octubre de 1988 con la toma simultánea de los poblados Aguas Grandes (Curicó), La Mora (Cabildo), Los Queñes y Pichipillahuén. El asalto simultáneo a los poblados se realizaron 16 días después del Plebiscito de 1988 que diera el triunfo al NO. La irrupción de la GPN tuvo como objetivo cruzarse en el camino a la transacción que se estaba realizando entre los partidos burgueses y reformistas opositores a la dictadura con la dictadura misma y denunciar la perpetuación del sistema de represión y explotación impuesto durante la dictadura. Fue también el intento del FPMR por abrir un camino revolucionario y transformar la lucha contra la dictadura en un camino hacia la toma del poder y hacia la revolución. La fiesta de los burgueses, oportunistas y vacilantes se aguó y fue algo que nunca han perdonado ocultando para siempre un hecho indesmentible, cuál es, que en Chile hubo un conflicto armado y aquello que han tratado de imponer que el «fin» de la dictadura se conquistó con un lápiz y un papel, en referencia al plebiscito, es absolutamente falso y constituye el mayor de los negacionismos de nuestra historia reciente. 

El rol fundamental que le cupo a Raúl Pellegrín en el desarrollo de la GPN como en la formación del FPMR nunca se lo perdonaron sus enemigos de clases como tampoco se lo perdonaron nunca a Miguel Enriquez, a la generación de jóvenes revolucionarios que dieron forma al MIR, al Lautaro o las jóvenes socialistas que tomaron las armas como Carlos Godoy y Arnoldo Camú como a tantos otros y otras. 

La captura del Raúl Pellegrín y de Cecilia Magni, comandante Tamara, y la brutal tortura a la cual fueron sometidos sólo refleja el temor del cuasi poder absoluto hacia dos personas, ya reducidas, a dos revolucionarios por su significación y proyección. El ensañamiento contra ellos sólo refleja la cobardía esencial de los militares burgueses, de su ideología genocida la misma que tembló décadas antes frente al Che Guevara ya capturado. Las torturas perpetradas es la expresión más clara del terror y miedo que siente la oligarquía que sabe que su sistema de explotación están construido cual castillo de naipes, es débil y vencible y eso lo sabían Raúl y Tamara como lo han sabido siempre la legión de revolucionarios que han ofrendado sus vidas. 

Curiosamente después de la denuncia revolucionaria hecha por la GPN aquel octubre del 88 en cuanto a la perpetuación de la dictadura, en una democracia contrainsurgente o en un pinochetismo sin Pinochet, 31 años después en otro octubre, el octubre de 2019 el pueblo y la clase trabajadora protagonizó la mayor de las revueltas conocida en la historia y sólo superable por la resistencia centenaria del Pueblo-Nación Mapuche. Fue la revuelta popular la que le dio la razón a lo denunciado por los revolucionarios rodriguistas en octubre del 88, 31 años después. Fue la revuelta del 2019 la que condenó la transición y la perpetuación de la dictadura, de su modelo, régimen y sistema. Cuanta razón tuvo y cuanta vigencia tiene la Guerra Patriótica Nacional. En definitiva, como dijo alguna vez el comandante Fidel Castro en cuanto al Asalto del Cuartel Moncada y ante la pregunta de un periodista sobre el fracaso militar de aquel asalto, el comandante como siempre y con certeza responde: «el éxito o el fracaso de una acción no tiene que ver con su justeza». Si bien militarmente el asalto al Cuartel Moncada fue un fracaso nadie podía poner en duda su justeza, su fundamento. De hecho ese fracaso militar, aunque acción justa, fue el inicio de la revolución cubana, su fundamento. Lo mismo ocurre con la irrupción de la GPN. Nadie en su momento podía negar su justeza y nadie 31 años después tampoco lo pudo hacer. El asalto de los poblados de octubre del 88 se hermanan con los cinco meses de rebelión, de marchas y protestas multitudinarias y del ejercicio expandido de la violencia popular que significó las jornadas de combate del 2019.

Esta reflexión, con sus falencias y aciertos, es producto del testimonio recientemente aparecido nuevamente de Carla Pellegrín, hermana de Raúl, sobre el odio y cobardía ejercida contra Raúl. El testimonio desgarrador, como han sido todos los testimonios sobre compañeros y compañeras brutalmente asesinados bajo las dictaduras en América Latina como en otras latitudes, no sólo nos debe conmover sino también nos debe llevar a redoblar nuestras fuerzas, mantener las banderas en alto, recoger aquellas que se han caído, entrelazar nuestros brazos, apretar nuestros puños y continuar la lucha con la certeza de la victoria que como lo dijo el Che y que asumió Raúl: ¡QUE LO SEPAN LOS NACIDOS Y LOS POR NACER, NACIMOS PARA VENCER Y NO PARA SER VENCIDOS!

Cuando el Sistema y la Ley se vuelven tiranía, La Rebelión Se Justifica

NOTA PREVIA: El médico Luis Ravanal es hijo de Luis Ravanal militante socialista que en tiempos del golpe de estado fue detenido en La Serena, Caravana de la Muerte, y testigo fundamental en la denuncia y querella contra el general genocida Juan Emilio Cheyre. El testimonio de Luis Ravanal contra Cheyre fue fundamental para la condena de ese esbirro. 

El testimonio. 

Soy Carla Pellegrin Friedmann, médico anestesióloga, hermana de Raul Pellegrin Friedmann.

Mi hermano fue torturado y asesinado el 28 de octubre de 1988 junto a Cecilia Magni Camino. Luego de 15 años en que se cerró 5 veces la causa, logramos en el año 2003 que se nombrara un Ministro en Visita, siendo designado don Raúl Mera.

Durante la tramitación de la causa ese Ministro se negó a procesar a ninguno de los responsables, de hecho contra su parecer y por petición nuestra  y de abogados del Consejo de Defensa del Estado la Corte de Apelaciones de Rancagua ordenó, en dos ocasiones, el procesamiento de los partícipes.El Ministro Sr. Mera no dio lugar a  muchas de las diligencias solicitadas. Como familia presentamos un peritaje del Departamento de Medicina Legal de la Universidad de Chile, efectuada por la doctora y perita Carmen Cerda y el doctor y perito Alberto Teke, concordante con lo informando por el Servicio Médico Legal, concluyendo que mi hermano fue brutalmente torturado durante interminables horas junto a Cecilia Magni, torturas que le provocaron la muerte.

A pesar de lo anterior,el Ministro Raúl Mera cerró al menos en 6 ocasiones la causa, obrando de manera parcial.

Durante el período de prueba, el abogado del procesado ex oficial de Carabineros de Chile, Carlos Bezmalinovic, presentó un peritaje, pagado, elaborado por don Luis Ravanal a la autopsia, sin ninguno de los requisitos que la ley prevé para que tuviera valor, que concluyó que tanto mi hermano como Cecilia se habían ahogado, tras lo cual el Ministro Sr. Mera me comunicó personalmente que no estando de acuerdo con que el hecho que las víctimas fueron torturadas y asesinadas y dado que los peritajes de la Universidad de Chile y del Servicio Médico Legal concluían la existencia de tortura y homicidio y que el peritaje elaborado por don Luis Ravanal señalaba que ellos se habían ahogado, iba a comunicarse, según sus palabras, con su amigo el Dr. José Belletti (quien hoy sabemos trabaja para el Hospital Dipreca desde el año 2003) para que decidiese. Finalmente su amigo no contradijo el parecer del Ministro y decidió, en un periodo de 2 semanas, que ambos se  habían ahogado a pesar de la evidencia histopatológica del SML que dio cuenta que, entre otros, Cecilia Magni recibió electricidad en el tímpano.

El Ministro don Raúl Mera absolvió a los acusados, porque según él no hubo delito, o sea ,las víctimas se torturaron, aplicaron corriente y murieron casualmente.

Junto al Consejo de Defensa del Estado pasamos por la apelación a la Corte de Rancagua y luego a la Corte Suprema, donde la sentencia definitiva, contrariando al Sr. Mera declara que que ambas víctimas sí fueron asesinadas producto de las torturas, pero con simple mayoría se concluye que ninguno de los miembros del GOPE puede ser sindicado como culpable y claro, ya no era posible reabrir en ese momento el sumario, por lo que lo obrado por el Sr. Mera favoreció a los culpables.

Responsabilizo personalmente al Sr. Raúl Mera del manto de impunidad que cayó sobre el asesinato de mi hermano Raúl Pellegrin y de Cecilia Magni, y los crímenes de lesa humanidad que contra ellos se cometieron. Lo responsabilizo por agravar el dolor causado a nuestras familias y por mantenernos, largos 15 años, en un juicio el cual una y otra vez cerró sin culpables y finalmente dictar sentencia a favor de los procesados por orden de la Corte, teniendo todas las pruebas que acreditaban ambos homicidios producto de los apremios ilegítimos por parte de agentes del Estado.

Sería una vergüenza y deshonor que alguien como él, que llegó a negar un crimen contra los derechos humanos, dicte Justicia desde nuestra Corte Suprema, además de una irresponsabilidad, ya que ha dejado en claro que todo su conocimiento y experiencia es capaz de usarlo contra de la verdad y la justicia.

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