
LA REPUGNANTE AGRESIÓN DEL FRENTE AMPLIO A GUSTAVO GATICA

El desempeño del progresismo como fuerza democrática-transformadora, autodefinido, ha sido siempre deficitario por decir lo menos. Ha estado siempre al lado de los capitalistas y del capitalismo mismo. A la vez ha tenido las mismas prácticas que cualquier otro partido burgués clásico o histórico: el amor al poder.
En la actual coyuntura electoral-presidencial donde Jeannette Jara se ha convertido en el Gabriel Boric versión femenina, por sus constantes volteretas, ha marcado el inicio del fin no sólo del Partido Comunista sino del conjunto del progresismo esto porque se presenta como una candidatura de continuidad donde gran parte de los trabajadores rechaza al gobierno de Boric y donde una abrumadora mayoría rechaza absolutamente las prácticas oligárquicas del conjunto de la clase política.
Pero donde la cosa se vuelve completamente repugnante es cuando el joven Gustavo Gatica, quien perdiera ambos ojos durante el estallido social y a consecuencia de la represión de la policía criminal, intenta llegar al parlamento en un cupo del Frente Amplio cerrándole éste de un portazo dicha posibilidad dejando sin un cupo a diputado a Gustavo Gatica en las elecciones que vienen.
Más allá de no creer en el electoralismo o parlamemtarismo, y rechazarlo con fuerza por cuanto no persigue el fin del capitalismo ni el derrocamiento de la clase capitalista dominante sino la humanización del mismo cosa que es imposible, consideramos que esta actitud repugnante del frenteamplismo sólo refleja su esencia hipócrita, mentirosa donde todos los discursos sobre derechos humanos, el respeto a la diversidad y mostrarse como un espacio inclusivo son todas ellas expresiones falsas.
La insensibilidad, como el amor al poder, hizo que el Frente Amplio dejara sin un cupo a un joven que vio truncada el desarrollo normal de su vida, al igual que Fabiola Campillai y los casi 600 víctimas oculares, y ni siquiera eso pudo llevar al Frente Amplio a tener una actitud diferente. Gustavo Gatica agredido por las fuerzas policiales fascistas una vez y otra por el Frente Amplio una fuerza reaccionaria. Pero bueno como alguien dijo por ahí: el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.

