
MEO: LO REVOLUCIONARIO NO SE TRANSMITE EN LOS GENES

(Si de herencia se tratara la cosa…)
Es curioso. Raro por decirlo menos.
Marco Enríquez Ominami, MEO hijo del revolucionario chileno Miguel Enríquez, ha logrado juntar las firmas para su nueva candidatura presidencial. Él está convencido que su solo concurso, y su eventual triunfo sumado a su inteligencia fuera de serie, puede cambiar el rumbo del país. Pero lo más curioso o raro, más allá que haya 36.000 o más incautos que estén dispuesto para que este hijito de bien juege a la política, es que por el sólo hecho de ser hijo de Miguel suscite «entusiasmo» en los ex miristas o en los ex rojinegros que se siguen definiendo como miristas pero esta vez ligando a ese mirismo a una aventura electoral. Algo alejado del MIR original. Esta fanaticada rojinegro por MEO también ocurrió con las anteriores candidaturas que tuvo y en ese entonces se hablaba del «neomirismo», es decir, un mirismo socildemocratizado. Un Not MIR.
Pero lo que pesa en este seguidismo a MEO es su apellido y algo su parecido con Miguel. No faltan aquellos que ven en él en la reencarnación misma de Miguel y deben también imaginar que el sólo hecho de llevar el apellido Enríquez es argumento suficiente para que MEO sea visto como un revolucionario y un auténtico representante del MIR o de la cultura mirista o rojinegra. Desde esta perspectiva la condición de «revolucionario» se transmitiría por los genes, por el ADN. Cosa más curiosa que todo lo anterior. Es parecido a ese mito urbano de la «realeza» cuando intentaron convencer a todos con aquello de la Sangre Azul.
Lo concreto es que MEO es hijo de la Concertación, es un socialista-liberal, contento con la zona de confort que le ha dado el capitalismo y su posición de clase, de elite. MEO es parte también de la Internacional Progresista y del grupo de Puebla. Cercano a Lula, Rafael Correa, Alberto Fernández, Cristina Fernández y otros. Con estos escasos antecedentes aquí presentado, no se le ve el mirista por ningún lado. Ya saldrá a la luz la lista de los rebeldes que se cobijarán bajo su figura.
Pero hablemos en serio.
La opción electoral de MEO es una expresión más de esa izquierda mercenaria o simplemente burguesa que no duda en pactar con la derecha fascista en todo lo que signifique la perpetuación del sistema capitalista de explotación. MEO no es Miguel y no puede / pueden pretender que creamos que sí son lo mismo. Miguel está a años luz y MEO no alcanza para que sea una caricatura de Miguel.

