
CUANDO EL FASCISMO SE INSTALA EN EL PARTIDO COMUNISTA

La derecha fascista es denunciada constantemente por la izquierda cada vez que ataca a Venezuela, Cuba o Nicaragua cuando son calificados de dictaduras y de regímenes violadores a los derechos humanos. También los fachos plagan las redes sociales donde dicen que en estos tres países existen presos políticos.
En el caso de Cuba, específicamente, señalan que no hay democracia como tampoco la habría en Venezuela. Llaman a combatir al «régimen de Maduro» apoyando a la oposición y a la facha, ahora premio nobel de la paz, Corina Machado.
En el plano interno es esta misma derecha fascista la que ha dicho hasta el cansancio que en el Wallmapu hay terrorismo acusando al movimiento de liberación nacional mapuche de impulsar acciones terroristas. Con ello defienden el estado de excepción, la militarización del Wallmapu.
Defiende la derecha fascista a las AFPs una de las obras maestras de José Piñera y de la dictadura.
También fue esta derecha fascista la que lloró la partida, la muerte del facho-empresario Horst Paulman señalándolo como un gran aporte al país y generador de empleo.
Todo estas afirmaciones y consideraciones ideológicas forman parte de la esencia de estos fachos criollos. Estas y muchas otras cosas hace de los fachos algo abominable, vomitivo, horripilante, asqueroso, repudiable etc.
Pero, estas expresiones fascistas ¿pierden su esencia reaccionaria, facha si son emitidas por alguien de izquierda o por alguien del Partido Comunista? Ciertamente que no pierden su carácter fascista. ¿Por qué deberían? Pero sin duda adquiere un contenido mucho más asqueroso y abominable precisamente porque esas expresiones reaccionarias y fachas salen de la boca de alguien que se declara «comunista» y milita en un partido que también se define como «comunista» y con el marxismo-leninismo incluido.
Este es el caso de Jeannette Jara. Ella no ha perdido oportunidad de decir que en Cuba no hay democracia, que existen presos políticos. Que Venezuela es una dictadura al igual que Nicaragua. No dudó en fortalecer las AFPs dándole millones extras a sus dueños. Eso fue la reforma a la AFPs. No ha duda en calificar las acciones del movimiento mapuche como terrorista y ahora avala y continuaría con la militarización del Wallmapu. Si Jara asume y dice todo esto entonces Jara es tan facha como Kast, Kaiser o Matthei y tan reaccionaria como el PS, PPD y demás engendros que también coinciden con ella. ¿Por qué Jara no podría ser calificada de fascista por estas expresiones como lo son los fachos originales? Si a estas expresiones se suma que ella prácticamente felicita a la fascista Machado por haber obtenido el premio nobel aquel y señala que ojalá ella, es decir Machado, impulse una transición a la democracia en Venezuela y siendo que ella, Jara, ha dicho reiteradamente que si es electa ella misma impulsaría una transición a la democracia en Venezuela, entonces la candidata «comunista» coincide con la fascista Machado, entonces, Jara es tan fascista como Machado, y Machado en nada es comunista como Jara. Ambas se potencian.
Pero el pusilánime de Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, acepta que el fascismo se instale en su propia casa. Mira al infinito como un viejito senil cuya mente está ida. Se ve ensimismado, sin respuesta con una sonrisa similar a la Patricio Aylwin. Guarda silencio por un tema de cálculo electoral, de cálculo político. No le importa el efecto ideológico que tendrá en la militancia y concretamente en las Juventudes Comunistas la arremetida facha de Jara. No le importa defender el marxismo-leninismo, ni menos atacar el extremo revisionismo de Jara convertida en facha. El Partido Comunista es tan decadente y en la misma proporción como la decadencia de Carmona y de Jara, el primero por omisión y la segunda por acción.
Pero esto sólo sucede porque existe una militancia interdicta alejada por completo de lo que se entiende por militante comunista, revolucionario. Se han convertido en «buenos soldados», obedientes, acríticos, borregos e incapaces de rebelarse ante tan brutal y descarada arremetida reaccionaria. Son incapaces de tomarse la sede central del PC exigiendo la expulsión de Jara y de todos los secuaces que la siguen y que avalan su ideología reaccionaria. Son incapaces de desbancar a una dirección senil e iniciar un proceso de rectificación revolucionaria destinada a convertir al PC en un Partido Comunista de Nuevo Tipo. Que razón tuvo Raúl Pellegrín y los rodriguistas de ese entonces con romper con el PC. Que visionario fueron.

