
CON MODORRA LA CUT CONVOCA AL 1º DE MAYO

Con una sensación de somnolencia, sopor profundo, letargo, adormecimiento, cabeza pesada y sueño pesado, vale decir, con modorra, la Central Unitaria de Trabajadores convoca al 1º de mayo.
Al igual que el Ejército de Chile y la Marina que aparecen sólo para la Parada Militar y para la Glorias Navales para luego caer en un largo sueño, la CUT hace lo propio en el 1º de mayo. Despierta, baja la pata de la cama y se levanta con una modorra impresionante que no le permite reaccionar dignamente ante las medidas impopulares de Kast. Si nada dijo la CUT ante las sucesivas alzas durante el gobierno de Boric, para ser justos tampoco ha dicho ni media palabra ante el alza de la bencina y de recorte de derechos sociales por parte de Kast.
Por más que el 1º de mayo la CUT lance un discurso que aportará al adormecimiento de los trabajadores, lo concreto es que después se sentará a negociar con el gobierno desde un diálogo colaborativo propio de las mesas tripartitas que ya conocemos de sobra. Si Kast no acoge las «demandas» de la CUT, ésta tampoco llamará a un paro nacional o protesta. Si llegara a llamar a una protesta, la convocará a las 12 del día donde solamente la burocracia sindical, los sindicalistas pagados y de oficina pueden concurrir en «representación» de la clase trabajadora. Lo concreto es que la clase trabajadora está huérfana de organización mayor que la conduzca o partido que ayude en esa conducción. Sabemos que después del 1º de mayo, la CUT y demás centrales sindicales burocratizadas entrarán en la hibernación propia a la que están acostumbradas.
¡A PARAR LA ULTRADERECHA! LA ÚLTIMA MODA
La CUT forma parte de Redes conformada por las centrales CGIl de Italia, las Comisiones Obreras de España, CTA-T Argentina, la CUT de Brasil colaborando con ella la TUC de Gran Bretaña. Al entrar a la página de REDES nos encontramos con la consigna: «Paremos a la ultraderecha desde los centros de trabajo». ¿Quiere decir enfrentarse al patrón o enfrentar a algún trabajador que sea fascista? La respuesta hace la diferencia.
Más adelante en la misma página señala al respecto:
“Enfrentar las extremas derechas desde el mundo del Trabajo” es una iniciativa para crear estrategias sindicales para combatir el discurso de la extrema derecha en los centros de trabajo, el espacio natural de actuación sindical.
Para detectar y desmontar los discursos de odio, discriminación, racismo, xenofobia, antifeminismo o negacionismo climático en los centros de trabajo, proponemos formara trabajadores y trabajadoras que, a su vez, puedan trasladar las capacidades adquiridas, para lograr un efecto multiplicador».
Pero REDES no se queda solamente ahí, también en su página nos dice cómo debemos combatir a la ultraderecha desde los centros de trabajo y aquí viene lo bueno, la línea política y la orientación revolucionaria:
«Desde el sindicalismo, enfrentar a la extrema derecha es una tarea que combina denuncia, formación, sensibilización y alianzas. En primer lugar, denunciamos públicamente sus discursos de odio, sus políticas excluyentes y sus ataques a los derechos laborales y sociales. No callamos ante la discriminación ni la intolerancia, porque el silencio nos hace cómplices».
«En segundo lugar, apostamos por la formación. Informamos a las trabajadoras y trabajadores sobre los peligros de la extrema derecha, desmontando sus falsedades y mostrando cómo sus propuestas perjudican a la clase trabajadora. El conocimiento es nuestra mejor herramienta para combatir el miedo y la desinformación».
«Además, trabajamos en la sensibilización a través de campañas que promueven valores como la igualdad, la diversidad y la solidaridad. Queremos construir una sociedad más justa y consciente, donde no haya espacio para el odio».
«Por último, fortalecemos alianzas con otros movimientos sociales, colectivos y organizaciones que comparten nuestra lucha. Juntas y juntos somos más fuertes para defender los derechos de todas y todos».
Resulta increíble que desde esta perspectiva se pretenda frenar a la ultraderecha. Si un fascista lee esta orientación solamente le podrá nacer un sentimiento de ternura y amor paternal ante esta iniciativa porque se dará cuenta que se encuentra totalmente desprovista de una orientación revolucionaria, anticapitalista y que apunte hacia la acumulación de fuerzas para llevar a cabo la tarea histórica del proletariado, cuál es, la revolución socialista. Nada dice REDES, y no podría ser de otra forma, en cuanto a que es el mismo capitalismo, el mismo sistema de explotación capitalista la que genera estos monstruos fascistas y es en definitiva combatir ese sistema de explotación desde una perspectiva revolucionaria el único camino para enfrentar y terminar con la ultraderecha. Lo demás es un discurso inofensivo y funcional a la patronal.
Esta misma visión desde la perspectiva de los sindicatos «libres y democráticos» se expresará en los discursos de estas centrales sindicales burocratizadas de este 1º de mayo. La patronal los escuchará y sabrá de ahí nada peligroso para sus intereses de clase podrá emanar salvo el colaboracionismo de clases a la cual están acostumbrado en aplicar. En definitiva, el anti fascismo aguachento va de la mano del colaboracionismo, de las mesas tripartitas, de la perpetuación del sistema de explotación capitalista.

