
A BORIC NO LE ALCANZA NI PARA ANTI YANKI
Escuchar hablar a Gabriel Boric sobre la Doctrina Monroe, hacer una crítica menos que tibia y posar de rebelde frente a los Estados Unidos produce emociones encontradas.
Por un lado, da vergüenza ver como un payaso clama seriedad.
Por otro, da náusea porque piensa que ser anti yanki es lo mismo que ser antiimperialista. Cree que la audiencia es imbécil porque al mismo tiempo que critica la Doctrina Monroe no duda en aplicar sus principios, el de la doctrina aquella, para atacar a Cuba en forma despiadada sin ser capaz siquiera de realizar algún acto de solidaridad ante el genocidio-bloque que se se comete contra ese pueblo digno y revolucionario.
Por último, da rabia porque todos sabemos que Boric nada tiene de rebelde y mucho de sumiso, de borrego.
La Doctrina Monroe nunca se ha dejado de aplicar, entonces, ¿cuáles han sido las acciones concretas del gobierno de Boric para combatir, limitar, anula la Doctrina Monroe? ¿Cuáles sus políticas anti Monroe? Cri cri ¡Ninguna!

